Mi iniciación a la astronomía (parte I) - Prismáticos

Prismáticos Celestron 20x80 en Monte Cepudo (Vigo) con filtros solares para eclipse de sol

Hace años que trato de salir de forma periódica para hacer observación astronómica, aunque cada vez yendo más lejos debido a la maldición de la contaminación lumínica.

En los últimos dos años por diversos motivos no he salido tanto (esto espero remediarlo en breve), aunque sigo leyendo sobre el tema y trato de mantenerme al día. Algunas personas me preguntan como empezar en esta… afición. Solo puedo contar mi propia experiencia y para esas personas es esta entrada del blog.

Contexto

No siempre he sido un aficionado a la astronomía visual (esa de poner el ojo en el telescopio). Es cierto que el tema los planetas, las estrellas y el universo en general me atraía, pero a un nivel más teórico y menos de coger bártulos y echarme al monte de noche.

Por tanto, mis primeros pasos con la astronomía fueron por ahí: Matriculándome de 3 asignaturas de libre configuración (era estudiante de física) en la facultad de matemáticas de la USC.

Las asignaturas eran Astronomía I, Astronomía II y Mecánica Celeste y los profesores de las asignaturas eran Josefina Ling Ling y Jose Ángel Docobo Durántez.

Además en la facultad también teníamos astrofísica (obligatoria en la especialidad de física de partículas).

Es muy probable, si no me falla la memoria que el primer observatorio en el que entré en mi vida fue el Observatorio astronómico Ramón María Aller.

Observatorio astronómico Ramón María Aller en Santiago de Compostela

En los principios

Por aquel entonces ya tenía algunos amigos interesados en el tema de la astronomía y recuerdo hacer alguna observación en los alrededores de Santiago. Uno de esos amigos (Ramón Iglesias) finalmente cursó Astrofísica en La Laguna y actualmente trabaja en un observatorio en Teruel.

Curiosamente en ese momento con todo de cara no me enganché.

Uno de los primeros objetos que recuerdo haber visto (aunque muy débiles) por el telescopio de Ramón fueron la galaxia de Bode (M81) y su vecina del cigarro (M82) y también la galaxia de Andrómeda (M31). No sé por qué no me impactó ni surgió la afición por la astronomía visual en aquel momento.

Galaxia de Andrómeda M31 (Wikipedia)

Pasado mucho tiempo de esta experiencia cuenta de que ni siquiera conocía el cielo.

Bien ¿cómo introducirse en este mundo? Lo primero que traté de localizar por la zona en la que vivo es una asociación/agrupación astronómica.

En una primera búsqueda encontré cuatro en Galicia. De ellas dos en Vigo (Astrovigo y Agrupación Astronómica Rías Baixas, AARB) y una en Pontevedra (Sirio).

Con perspectiva, es la mejor opción que podéis tomar: antes de invertir en una afición (astronomía o cualquier otra) buscad algún grupo de aficionados por vuestra zona.

La verdad no recuerdo como fue el primer contacto. Simplemente me presenté allí.

Con el tiempo se ha demostrado la mejor opción que podía haber tomado: He hecho muy buenos amigos (muchos), se comparte información sin intereses económicos, descubres que la astronomía es más amplia de lo que creías y en general descubres lo equivocado que estabas con la idea de astrónomo aficionado.

Primera noche y primera pregunta ¿Qué telescopio me compro?

Un día aparecí en una de las observaciones que había planificado la agrupación AARB.

No conocía a nadie y no tenía equipo de observación, lo que me llevó directamente a presentarme y preguntar ¿Qué telescopio me compro?.

Hoy en día habré escuchado esa pregunta ya cientos de veces. En contra de lo que parece a primera vista es una buena pregunta y da pie a mucha reflexión, que da para otra entrada del blog.

Para iniciarse desde cero con nuestros ojos es más que suficiente.

Conociendo y reconociendo el cielo a simple vista

Conocer el cielo lleva muchas noches. Hay que reconocer patrones en el cielo, los típicos asterismos más populares, las constelaciones, cúmulos, galaxias, estrellas, planetas… y todo ello en diferentes estaciones. Como todo acaba siendo algo que se hace mecánico con la práctica, pero es algo que al menos en mi caso nunca acaba,

La sensación las primeras veces es como cuando te mueves a una ciudad nueva, de la que no conoces nada. Poco a poco empiezas a conocer las calles y a utilizar pistas y trucos hasta localizar lo que estás buscando (una buena planificación previa antes de salir a observar es fundamental) y con un poco más de tiempo reconoces y puedes nombrar ya los objetos más típicos u orientarte cuando todavía no se ha hecho de noche, tan solo con las estrellas más brillantes.

Mi primer equipo para observación: Unos primáticos

Posiblemente el mejor consejo que recibí cuando comencé con esto de observar el cielo fue

El mejor equipo para observar es el que más usas. Si al final no te llama esto de la astronomía visual no querrás quedarte con un equipo que solo puedas usar para astronomía.

Los aficionados a la astronomía recomiendamos el uso de prismáticos para iniciarse por muchos motivos. Algunos de ellos son

  • Es la evolución natural de la observación directa del cielo. Tienes un campo amplio es por lo que es más sencillo no perderte, como sucede con un telescopio de tamaño medio/grande.
  • Visión directa (no invertida)
  • Sencillez de uso
  • Se ve por los dos ojos, que es a lo que estamos acostumbrados. Es más natural.
  • Económicamente asequible
  • Fácilmente transportable
  • Polivalente. Si no te gusta la astronomía siempre lo puedes utilizar para ver pájaros o meterlo en el maletero del coche si vas de viaje. No serías el primero que se gasta 3000€ en un telescopio para descubrir que le da pereza meterlo en el coche para ir a observar.

Pero ¿vale cualquier tipo de prismáticos? Pues en principio sí, aunque si te vas a hacer con unos nuevos seguramente valga la pena adquirir unos prismáticos de calidad indicados para su uso en astronomía.

Podrían ser modelos como los que propongo a continuación:

Celestron Skymaster 20x80 Binoculars

Uno de los prismáticos de entrada más populares es astronomía son los Celestron 20x80. La marca también disponde de un modelo 25x100, aunque cuesta en torno a un 75% más. Paso a contaros las características y por qué son tan populares.

La nomenclatura es sencilla:

  • 20x se refiere al aumento que propociona
  • 80 se refiere a la apertura (en mm). Cuanto mayor sea más luz entrará y más nítidos veremos los objetos.

Celestron Skymaster 20x50 Binoculars

Si se va de precio o si solo planeas un uso ocasional “para probar” seguramente el precio del Celestron 20x80 te parecerá excesivo.

Un modelo más asequible podría ser este de menor apertura (o uno similar) pero mucho más económico y transportable.

Además cuenta con la ventaja de su menor peso, por lo que puedes utilizar prácticamente cualquier montura o trípode del mercado.

Preparando una observación: Software y bibliografía específica para visualización con prismáticos

La primera vez que salí a observar con prismáticos volví a casa muy decepcionado por varios motivos:

  • No había realizado un plan de observación. Acababan de llegar y salí directamente a probarlos.
  • No tenía trípode ni montura paralelogramo. Los prismáticos pesan más de 2 kg.

Me tiré media noche observando el cielo sin ningún plan con los codos apoyados en en el coche :/

Software y apps

Una parte muy conveniente es la planificación de la noche: Hacerse con un listado de objetos a observar y aprender algo sobre ellos. La tarea con la cantidad de apps disponible se ha hecho muy sencilla.

Para este punto podemos hacer uso de software astronómico o consultarlo in situ a través de una app.

  • Stellarium (multiplataforma)
  • Cartes du Ciel (multiplataforma)
  • Sky Safari (iOS / Android / MacOS): Es una aplicación de pago que no defrauda: Modo nocturno, potente base de datos de objetos, enumeración de objetos por tipología, por catálogo (Messier, Cadwell, etc.), mejores objetos de la noche… y por supuesto con un planificador.

Bibliografía casi obligada para observación con binoculares

  • Un Atlas del cielo. Aunque con una aplicación suficientemente buena te lo puedes ahorrar, siempre es útil. Los hay compactos y con anillas para facilitar el manejo. El que más utilizo es el Pocket Sky Atlas, sobre todo por portabilidad. Vale cada euro que se invierte en él.

Y al menos este par de libros:

  • Binocular highlights de Gary Seronik. Libro sencillo para lo básico. Si únicamente vas a comprar un libro vete al que sigue.

  • Viewing the Constellations with Binoculars: 250+ Wonderful Sky Objects to See and Explore de Bojan Kambic.
    Este libro es una auténtica joya. Puede parecer caro pero son 536 páginas de contenido con detalles de lo que vas a ver, explicaciones elaboradas y hasta grado de dificultad.

    Con este libro y el atlas están aseguradas muchas horas de diversión.

    Próximamente

    En la segunda parte hablaré un poco de monturas para prismáticos y de algunos consejos para las primeras observaciones.

    También liberaré los planos para que puedas hacerte una montura paralelogramo como la que utilizo yo.

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